domingo, 21 de septiembre de 2025

...

 

Escribir ha sido siempre la puerta que me lleva hasta mi lugar seguro, aún cuando pareciera que el paso de los años me ha hecho olvidar, suelo tropezar con las hojas en blanco y la pluma que, entre telarañas, me seduce desde una esquina en mi habitación…

El viento que se cuela por mi ventana aviva el olor a sándalo y vainilla que sigue impregnado entre mis sábanas y las letras me persiguen, escribiendo líneas que taladran mi cabeza, los fantasmas me susurran en sueños y hacen crujir el piso bajo mi cama---

No es locura, -o si- pero, es esta locura mía que me reclama volver a donde fui feliz aunque sea para recordar que si hay motivos, que las princesas y las alas y los vuelos fueron reales, que los dragones siguen esperando por mí y la luna sigue guardada en ese frasquito esperando que la tome a cucharadas para hacer latir mi corazón…

La vida real no es tan mala, me repito y vuelvo a enfocarme en el sonido de esos pequeños pasos que recorren mi casa, en la notificación del celular que me recuerda que casi es hora de salir de casa, en las obligaciones y la rutina, -quizá más tarde-, me digo, dejo la pluma y corro a “lo que toca” porque, “toca”…

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario