A qué saben los sueños rotos? -preguntaste-...
Saben amargo, -te dije-, saben a vacío y a nudos en la garganta, saben a sal...
Saben a desilusión y... duelen, justo ahí, en medio del pecho, entre las costillas...
Duelen donde no se puede respirar, donde el hogar no se siente más...

No hay comentarios:
Publicar un comentario